Una de las campañas que mas me gustan son las de Absolut Vodka, por su originalidad y por el atrevimiento a realizar los comerciales que hacen y que muchas veces generan polémica (véase el caso que molestó a la derecha estadounidense). El siguiente es un comercial donde a un político le crece la nariz al hacer promesas de campaña, donde el anunciante trata de mostrar como sería el mundo, si fuera tan “perfecto” como el Absolut Vodka.
Si el mundo fuera así de perfecto, podríamos acabar con el calentamiento global, porque toda la madera podría ser extraída de las narices de los políticos mexicanos.