Actualmente muchas personas tienen el paradigma de que el que vende mas es el que enseña mas; y eso lo hacen patente en los productos o servicios que ofrecen: artefactos con 50 botones para que se pueda ver a primera vista todas las maravillas que hace un artilugio, servicios que incluyen miles de promociones y miles de ventajas, o sitios web hechos en flash que tienen muchas animaciones, movimiento y efectos especiales.
En realidad eso llega a ser cansado y aburrido; sobre todo porque varias de esas funciones nunca van a llegar a ser utilizadas por mucha gente y porque las personas se “atiborran” de tantas características que no saben por donde empezar, ni para que utilizarlas. O en el caso de la venta de servicios, la gente se enfada de tantos “buenos tratos” recibidos por parte de la empresa.
Google ha venido a mostrar que se puede vender ofreciendo todo lo contrario. Bueno, ¿que es lo que se viene a la mente cuando se ven los servicios y productos de Google?. Para empezar, uno ve un fondo blanco, texto y casi ninguna imagen; es muy raro ver animaciones o videos (a excepción de que realmente se necesiten), y si vemos sus productos es lo mismo, no ves mas de dos botones ni un presentador virtual presentándote todos los beneficios. La estrategia de Google es simplemente cubrir las necesidades de su mercado y nada mas, de la forma mas simple y limpia.
Un ejemplo es el nuevo navegadore de Google (Google Chrome), que a diferencia del Internet Explorer y Mozilla Firefox, no tiene menú superior, y solo 4 botones y la barra de navegación. Pero en esos 4 botones se cubren todas las necesidades que buscan abarcar Microsoft y Mozilla en varios menús.
Esto es lo que deberían empezar a aprender muchas empresas. La sobreoferta de características, ventajas, servicios, mas que una ventaja competitiva, termina convirtiéndose en un producto confuso y saturado de información en lo cual se han gastado horas de trabajo innecesarias e incluso se ha dañado mas al medio ambiente (porque implica mas materia prima, papelería, luz, etc…). Mas bien, en la era del negocio minimalista, es mejor enfocarse a simplemente limitarse satisfacer de una manera eficiente las necesidades del mercado con valores agregados que estén enfocados a ellos y tengan una utilidad.
Se han acabado los aparatos de 50 botones, o la compra del televisor que incluye taxi para trasladarse a la tienda, camioneta para llevar la TV a la casa, dos especialistas que instalan tu televisor y las 4 películas que vienen en el paquete.
