Leccion de Marketing Político para John McCain
Escrito por alvarols en noviembre 6 2008
La mercadotecnia es una herramienta muy importante a la hora de convencer al electorado para que vote por cierto candidato. Todos los puntos esenciales del marketing son indispensables para atraer votos; desde el branding (posicionamiento de marca) hasta las R.R.P.P.; desde la mercadotecnia masiva, hasta la mercadotecnia por nichos (algo que utilizó muy bien Barack Obama en las pasadas elecciones), la mercadotecnia directa, las estrategias BTL y el Internet como medio de promoción.
¿Que pasó con McCain?
Lo que me sorprendió en estas elecciones pasadas, fue la pésima decisión de marketing por parte del equipo de McCain (y me sorprende mas sobre todo por todas las técnicas mercadológicas o coercitivas que deberían saber) al utilizar las campañas del miedo (que a diferencia de otras elecciones, en esta ocasión estaban de mas, lo cual explicaré mas adelante), y sobre todo, el nombramiento de la candidata a la vicepresidencia Sarah Palin.
¿Por qué razón?, porque estas campañas lo único que hicieron fue reafirmar al electorado conservador que ya tenían cautivo, que se caracteriza por un alto sentido del patriotismo, por ser muy religioso, y por defender a capa a espada los valores morales. Cuando McCain buscó asustar a la población mencionando que Obama era un “Comunista” y que uno de sus nombres era “Hussein” logró solo eso, reafirmar a su electorado cautivo, el cual es mas proclive a ser influenciado por este tipo de campañas.
Es cierto que las campañas del miedo funcionan bien durante diversas circunstancias; pero no funcionan cuando la práctica ha generado automáticamente una campaña de este tipo en tu contra (sobre todo con un antecesor como George W. Bush, al cual se responsabiliza en parte por la situación actual de Estados Unidos).
¿Pero que pasa con los indecisos y los que son indiferentes?. Lo que los republicanos no preveen es que quienes defienden a capa y espada el libre mercado son los que ya van a votar por él, que los que no quieren ver un negro de presidente son los que van a ir votar por él. Las personas indecisas no necesariamente comparten estos valores, mas bien creen en la indiferencia, en que ninguno de los dos presidentes va a solucionar sus problemas, o bien, en que ninguno es mejor que otro.
A pesar del intento de deslindarse de George W. Bush, John McCain hizo sus promesas de campañas en base a los mismos “valores” del ex-presidente y no fue capaz de proponer algún cambio, además de utilizar la campaña del miedo de siempre. McCain se quedó aislado por sus dogmas conservadores, a la vez que Barack Obama supo ser flexible para atraer a este “mercado indeciso”, que fué el que le dió el triunfo.
Cuando McCain parecía dar la sorpresa, en realidad estaba sentenciando su derrota. Cuando el mundo vió a Sarah Palin, pensó en que los conservadores también podrían ser incluyentes como los demócratas al nominar a una mujer; el problema fué cuando ella empezó a hablar. He aquí el peor error de McCain; porque cuando Palin mostró su faceta ultraconservadora, a la vez que aseguró mas de lo necesario a su electorado cautivo, ahuyentó a los indecisos al partido demócrata. Con esto John McCain en lugar de mostrar mayor apertura, demostró un exagerado apego a los valores conservadores, los cuales una gran parte de los estadounidenses (y mas hablándose de de los electorados indecisos).
Patadas de Ahogado
El daño estaba hecho, ni con la estrategia de Joe el Plomero logró recuperar puntos, y por si fuera poco el mismo día de las elecciones, el partido conservador buscó “asustar” a la gente que todavía no iba a votar, por medio de unas llamadas telefónicas programadas, donde se incitaba a la población a votar por John McCain porque Fidel Castro y Hugo Chávez comentaron que preferirían que Obama ganara la presidencia.
Lopez Obrador También
Este error es el mismo que ha cometió López Obrador al final de la campaña del 2006 y que ha seguido cometiendo. Al igual que John McCain, radicalizó su discurso lo que logró fue espantar a los electores indecisos, y lo cual ahora lo tiene con una baja aprobación de la población, a pesar de ser una figura fuerte en las decisiones de este país.
